sábado 21 de noviembre de 2009

mi caos particular...





Cuando me da por pensar... pienso... que no sé cuanto tiempo conseguiré resistirme, pero no pienso caer en los roles típicos de mi edad.


No me da la gana hacer lo que se supone que hace una mujer “normal” de mi tiempo... ni sentar la cabeza. No consiento que nadie me diga lo que debo decir o pensar, y como debo sentirme.


Me niego a pensar que es o deja de ser normal y me resisto a que la envidia , la prepotencia, el orgullo y las apariencias rijan mi existencia.


No soporto ciertos círculos de amigos "de toda la vida", que sólo consiguen asquearme y hacerme sentir fuera de lugar... de "su lugar", pero no del mío. No sé en que parte del camino nos dividimos, ellos tomaron un camino y yo otro bien distinto. Aunque que quizás no tomamos caminos diferentes... sino que yo seguí caminando y ellos se quedaron parados en el mismo punto.



Ni me gustó mi infancia, y mucho menos mi adolescencia... siempre he sido un bicho raro y lo sigo siendo... pero espero seguir siéndolo cuando me haga más mayor y más viejilla.

Soy más Caos que Cosmos, pero yo misma sé el momento exacto y la forma de lograr poner orden en mi particular confusión.


Sin embargo, aunque no me gustara el periodo de mi vida adolescente hay algo que conservo y espero conservar siempre... ese espíritu rebelde de la adolescencia, de los que muchos hablan y de los que muchos... desgraciadamente se han desprendido. Seguramente por que no lo viví en su momento, y quedó en alguna parte en mi interior.








viernes 20 de noviembre de 2009

sentada en el aire...





No sé en que momento ni con que permiso, me sacaron del País de Nunca Jamás y me obligaron a crecer. Creo que demasiado pronto...
Hay días que soy una de aquellas niñas perdidas, que aún buscan el camino para volver.

Tengo hasta una Bruja del Este incordiando día tras día, tengo una varita mágica (que robé a un hada despistada) para cambiar mi destino... eso que los que saben dicen que es "aquello de nosotros mismos que no conocemos".

Tengo mi nube azul para subir cuando el alma duele... desde dónde miro el mundo que gira sin cesar... y es en esos momentos cuando soy consciente que necesito grandes dosis de paciencia... para aprender a esperar.


Si tú eres Peter Pan... yo no quiero ser Campanilla, ni Wendy. Porque ambas le aman... pero su amor es imposible.

Yo quiero ser tu sombra... cóseme a tus pies, para volar contigo por Siempre Jamás y estar juntos desde el amanecer hasta el anochecer... y cuando la noche llegue y las sombras desaparezcan, fundirme contigo... los dos en uno solo.







jueves 19 de noviembre de 2009

momento COSMOPOLITAN





Durante el rato que he tenido que estar en la sala de espera del médico he estado leyendo "buena literatura", vamos!!! el Cosmopolitan... y oye!! la de cosas que he aprendido, todas las chicas deberíamos leer estas revistas y así se aclararían esas dudas que nos hacen perder el tiempo inútilmente.



Si un chico entralaza sus dedos con los tuyos es que te quiere.. y punto. Palabra de Cosmopolitan.

Si un chico te sonríe de medio lado es que quiere sexo contigo (y sólo sexo). Y punto.

Si un chico se ríe a carcajadas contigo es que te quiere. Coladito hasta los huesos.

Si te mira fijamente con mirada penetrante es que quiere sexo (y nada más).


¿Ves qué fácil? Cuántas horas no habremos perdido intentando descubrir qué quieren de nosotras los hombres... Pero y digo yo... ¿y si un chico entrelaza sus dedos con los tuyos y te sonríe de medio lado?, ¿y si se ríe a carcajadas mientras te mira penetrantemente?? (nota mental: penetrantemente está en el diccionario de la RAE???) pues ahí ya se complica la cosa... que no va a ser tan fácil al final, CACHISS!!!




También he descubierto que igual sufro de 'solofobia' y que cuanto más grande sea el bikini que me ponga más gorda voy a parecer...yo aquí discrepo, creo que lo que quieren decir es que cuánto más grande sea el bikini significa que más gorda estás, JAJAJAJA. Elemental. Además si un chico rompe cosas cuando discutís ándate al loro porque igual tienes un novio agresivo... No hay que ser muy lista para escribir en estas revistas... PFFF.


Y claro... no podía faltar: Mi horóscopo de hoy:

'Hoy podría presentarse la oportunidad de realizar un viaje, quizás a una provincia distante o bien al extranjero. Ese viaje puede resultar algo más significativo que un fin de semana cualquiera. Quizás esté relacionado con tu carrera o te ofrezca la oportunidad de ampliar tu cultura, o tal vez tenga que ver con una nueva relación'




Mira qué bien!!!, hoy que estoy un pelín tontorrona me voy a creer lo que dicen los astros. Ya tengo ilusión para el resto de la semana.











miércoles 18 de noviembre de 2009

soy, somos, son... serán






"SOMOS LO QUE HACEMOS,
SOBRE TODO LO QUE HACEMOS PARA CAMBIAR LO QUE SOMOS."
E. Galeano



Entonces... qué son los que no hacen nada para cambiar lo que son???







lunes 16 de noviembre de 2009

AVE destino...




Son las 19:40, estoy sentada en el vagón nº7, asiento 11D (ventanilla!!), en el AVE  de BCN - ZGZ.
Esta mañana he podido disfrutar de nuevo de ver amanecer a 295 Km/h, por lo menos esa era la velocidad que indicaban las letras rojas en la pantallita negra de mi vagón. A su lado también indicaba la temperatura exterior 9ºC. Y he comprobado de nuevo eso que dice una de las frases que tengo en mi libretilla: "Nunca se ve tan oscuro como cuando está a punto de amanecer".

Son las 19:47, el vagón se empieza a llenar de gente... pasajeros con maletas, ejecutivos con zapatos sucios y calcetines gastados; estos me hacen gracia... porque no viajan en preferente, sino en turista (como yo :D) pero hablan por el móvil y se comportan como si de ellos dependiera la resolución de la crisis nacional... qué digo!!! de la crisis mundial. Pero claro!, luego les miras los zapatos y te dices... uhmm... apañados estamos!!!.
También hay otros pasajeros que como yo... vamos con lo puesto, eso sí la que escribe (oséase... yo pisma) con un bolso en el que cabe un poco de todo: mis apuntes, dos cuadernos, tres bolígrafos (siempre pierdo alguno), la agenda, mi "kit de supervivencia" y una botella de agua.

En fin... sólo me falta elegir la foto y la música para este post escrito en una hoja de cuaderno y mientras estoy sentada con el pie derecho debajo del culete y en mi asiento 11D.

La foto elegida... la que ves.
La música... la que escucho en mi mp3 mientras escribo esto. Si no lo tuviera puesto, la música que sonaría sería algún horrible politono, que es lo que se escucha sin parar.
Así que la BSO de este post es...







domingo 15 de noviembre de 2009

y de noche...




La ciudad ya está dormida... la noche dibuja la silueta de edificios apagados... tan sólo alguna ventana iluminada y alguna estrella que brilla, hoy es una noche sin Luna... no tardará mucho en pasar el camión de la basura, me dan ganas de bajar en plena noche, arrojar al cubo todo lo inservible, todo lo que ya no necesito y reciclarme... pero me da pereza...


Pienso en algún lugar que esté abierto, me gustaría verte ahora... que fuera tan simple como cruzar la calle y verte ahí, y es cierto que te veo pero cuando voy alcanzarte siempre desapareces.




Cierro los ojos... no sin antes darte las buenas noches: “buenas noches” susurro bajito... e imagino que me escuchas.
Vuelo con mi imaginación, como tantas noches y llego a tu casa, camino de puntillas como si alguien pudiera oírme y me acerco hasta tí... estás dormido, en la mesa aún hay migas del bocadillo de la cena, el mando a distancia está a tu lado y en una silla hay una camiseta mal doblada, me muevo entre las sombras de tu habitación, recorro tu casa, paso los dedos por las estanterías... es como si alguna vez hubiera estado allí, como si el olor de aquello pudiera traerme los recuerdos que creo existen, nunca me había fijado en lo fácil que puede ser verte cuando tengo los ojos cerrados, me acerco hasta a tí, curiosa , como una niña traviesa te miro fijamente a los ojos, están cerrados y en mi boca se dibuja pícara sonrisa, decido jugar un poco a esconderme y me meto justo en la línea que separa la sábana de tu cuerpo, y entonces respiro como quien respira cuando le falta el aire... percibo el aroma que te envuelve, el olor a ti, como si ese olor hubiera estado siempre en mi nariz, me revuelvo mimosa como una gata hasta llegar a tus rodillas, jugueteo con tus hombros y resbalo como una gota de agua por tu cuello... me gusta ese recorrido.




Después me pierdo para encontrarme de nuevo en la comisura de tus labios, siento tu aliento en mi cuello y me acerco... y me alejo dejando un beso en el aire deseando que aterrice sobre tu boca, abro los ojos y reconozco mi habitación, me acomodo, esta noche tengo los pies menos fríos y el camión de la basura ya ha terminado su ruta, y yo me quedo dormida...








sábado 14 de noviembre de 2009

de valientes, miedos y otras historias





“Valentía no es la ausencia de miedo...
sino la capacidad de seguir adelante a pesar del miedo”

P.Coelho





No sé donde leí que cuando sintamos ganas de cambiar nuestra vida o el mundo, recordemos que la primera y más importante revolución es la de nosotros mismos, esa es la más larga y dura batalla.








viernes 13 de noviembre de 2009

tienes alguna "wen ti"???





Cada vez me sorprendo más de lo sencillo que resulta complicarse la vida. Y lo que es más sorprendente... de lo difícil que se vuelve simplificársela uno mismo.
La gente más inteligente que he conocido (que no más lista, ni más rica, ni más poderosa...), eran lo que podemos llamar simplificadores profesionales y vocacionales, gente capaz de llegar a tener absolutamente claras las cosas, como si todo fuese mucho más obvio de lo que parece. Y es que... igual lo es!!!

El otro día leí en algún sitio que los chinos (como siempre!!!, son tantos que tampoco me extraña), en su vocabulario, la palabra problema (wen ti) es intercambiable por la palabra pregunta. Es decir, que cuando dicen que alguién tiene muchos problemas... están diciendo que tiene muchas preguntas. Y oye!!! para mí es mucho más fácil enfrentarme a una respuesta, que a una solución... más que nada porque hay respuestas tan estúpidas que son conscientes de que no solucionan nada.


Y por qué he escrito hoy esto???
... y para qué lo he escrito???
Bufff... creo que estoy fatal.







jueves 12 de noviembre de 2009

un poquito de estresss...






Todo da vueltas... o soy yo la que se mueve??

Cierro los ojos y comienzo a girar como una peonza. Los abro y la cama, la lámpara, el ordenador, los cuadros... todo gira, gira...

Mi pulso... lamentablemente como siempre por debajo de 60x´.

Mi tensión... imagino que por los suelos, como siempre.

Así que aterrizo en la cama en una postura extraña, pero que me permite simplemente encontrarme mejor.

Voy cerrando los ojos, parece que me he parado... mi cabeza comienza a pensar, es imposible tenerla quieta...

A veces pienso como sería vivir despacio... poder pasear creyendo estar en una estampa, en una de esas postales que venden para los turistas...

Ahora me apetecería estar en una playa, quitarme las sandalias para andar por la arena.
A veces imagino abandonar todo lo que tengo... y marcharme a un lugar perdido, remoto, contigo.
Donde la gente no se dedica a trabajar, sino a vivir.
A veces me apetece pensar en helados de chocolate, o en tardes de invierno frente a una chimenea, sintiendo el verdadero calorcito... en caldo de verduras, en calcetines de deditos, en mi manta de rayas...

A veces me apetece pensar... que algún día ...podré asomarme a la ventana de algún lugar perdido a vivir despacio. (Pero eso... algún día)












miércoles 11 de noviembre de 2009

se busca... GIGANTE





Y no es broma!!.
Busco gigante porque hoy quiero hablar del ...amoL. (seguro que lo entiendes mientras escuchas la canción).
Hoy soñé que estaba enamorada (y mira que bien aprovechado estuvo el sueño... con lo poco que duermo!!!). Porque me gusta estar enamorada y me gusta que me dejen estarlo (igual que cuando quieres que alguién te deje en paz... pues igual, pero que también te dejen estar enamorao!!!).


Echo de menos el poder demostrar cuánto quiero cuando quiero y cuánto me dejo querer. Echo de menos esa  sensación de felicidad plena por las mañanas (la, la, la, laaaaaaaaa). No es que esté mal, ni que esté triste, sólo echo de menos. Echo de menos sensaciones y sentimientos (el oir respirar a alguién a tu lado, un abrazo por la espalda, que te despierten con cosquillas, con un beso en el cuello...).


Yo quiero mucho y no sé hacerlo de otra forma (a ver esas mentes sucias!!!, no hablo de posturas!!!). Y ahora mismo me veo obligada a querer menos y se me hace raro...y difícil. Es como intentar encerrar el viento o frenar las mareas...(y no me quiero poner en plan merengue de fresa toda pegajosa y empalagosa...)

Pero es que el amor es asíN...no tiene sentido ser cauteloso, ni precavido, ni reservado, ni comedido. Porque cuando te agarra te agarra y es inútil resistirse. O por lo menos así funciona conmigo...

Tengo ganas de levantarme por las mañanas y ver a alguien durmiendo a mi lado, a una persona que no quiera estar en otro sitio más que en mi cama, que sólo piense en lo que gana y no en lo que pierde estando conmigo. Que me mande mensajitos para decirme que está pensando en mi, que nos den las tantas hablando de tí, de mí, de nosotros... a qué suena bien?


Y quiero vivir de nuevo cada etapa, las buenas, las regulares y las malas y pasarlas y seguir sintiendo que merece la pena.

Hasta ahora lo que escuché fue: "no encajas en mis planes", "no te quiero", "necesito vivir mi vida", "no quiero una relación seria"... o bien el llegar a la vida de alguién en el peor momento posible... en mitad del duelo por una relación anterior.
Pero oye!!! digo yo que no siempre voy a tener tan mala suerte.


Ainss, esta canción... no quiero príncipes azules desteñidos... yo quiero mi GIGANTE.


Quiero recorrer,
Comerte y saber,
Que eres mi gigante,
Ese dulce placer,
La vida en mi piel,
Llegas a valer.












lunes 9 de noviembre de 2009

con los ojos cerrados...




Se terminó el lunes... un lunes extraño, distinto...
Ahora parece que todo está más tranquilo y aprovecho la oportunidad del silencio... hoy lo he echado de menos, demasiado ruido, demasiadas voces, demasiados gritos.
Estoy aquí... donde me apetece ahora mismo estar... sentada frente al ordenador y escuchando música. Cierro los ojos, muevo la cabeza al ritmo de la música, dejo volar mi imaginación (y vuela alto y lejos) y sigo escribiendo, no se me da mal hacerlo con los ojos cerrados. No me apetece acostarme aún. Se me escapa una lágrima e intento secarla pensando en positivo pero me apetece muchísimo un abrazo, esconder la cabeza en tu pecho y sentir tu olor. Respirar profundo y cerrar los ojos mientras me rodean tus brazos y me aprietan fuerte. Sentir el calor del cuerpo con cuerpo, el roce de la piel desnuda. Un abrazo que dure lo que tiene que durar, que me de serenidad y me calme las ganas.


Lo quiero con tu sonrisa, con tus dedos que se enreden en mis rizos, con tu brazo que rodee mi cintura... haciéndote, haciéndome, haciéndonos cosquillas.








 

MusicPlaylist
MySpace Music Playlist at MixPod.com

 
 
 

Ayer de madrugada me regalaron un mimo y bien bonico que es... aquí dejo su foto.
Gracias LaMar... :)


Así que siguiendo las "normas"... yo doy (este mimo NO... que es míiiio), doy otro, jejeje a:
Mi Anónima de Galicia (se que me visitas todos los días)
Y a mi Carry.

domingo 8 de noviembre de 2009

historias...






Esta mañana me he dado cuenta de que no recordabas mi nombre. Lo he visto en tus ojos azules, mi princesa, cuando he entrado en la cocina, aún en pijama, medio dormido, y te has girado hacia mí con el paquete abierto de café en una mano y una cuchara en la otra, dándome los buenos días.

Durante apenas un segundo se te ha congelado la sonrisa, pero enseguida has fingido reconocerme y has seguido con lo tuyo, como si tal cosa. Yo me he vuelto al dormitorio y he abierto el tercer cajón de la cómoda. He tomado el cartel de cartulina roja, el que lleva mi nombre dibujado en mayúsculas de trazo grueso, y me lo colgado al cuello. Después, sentados a la mesa, cuando me has pasado el azúcar, has mirado mi cartel y he notado que te relajabas. “¿Te apetece una tostada, Miguel?”, has preguntado, haciendo hincapié en la pronunciación de mi nombre, para que yo viera que sí, que lo sabes, aunque algunos días no puedas recordarlo sola.


Los médicos dijeron que el desarrollo sería progresivo, muy lento y de hecho, hay días que aún son buenos, incluso parecen normales. Y en esos días soy yo el que se olvida de esta pesadilla en la que estamos inmersos los dos, desde hace casi tres años, envueltos en esta penumbra, en esta bruma que no te deja mirar atrás, mi princesa, que te esconde adrede nuestro pasado y nuestro presente, nuestros buenos y malos momentos, nuestros sentimientos y hasta nuestros sueños. Pero en medio de esta niebla, he de mostrarme tranquilo, sosegado, sereno. Ser metódico y mantener tu entorno claro y ordenado, exento de imprevistos y alteraciones que puedan perturbarte. Por eso, todo lo que hacemos cada día sigue una rutina y por eso, también, he marcado cada rincón de la casa con pequeñas etiquetas de colores que muestran mensajes diversos: “Azúcar”. “Armario para vasos”. “Sopa = cuchara”. “Calcetines”. “Te amo, Celia”, por todas partes, “Te amo”.


Acabas tu desayuno y te levantas sin decir nada. Cruzas el pasillo decidida y te veo desaparecer tras la puerta cerrada del baño. No debo atosigarte, así que pongo los vasos en el fregadero, recojo a toda prisa las migas de la mesa y te espero impaciente, sentado en el sofá de la sala. Hago como que leo el periódico, dejo que las gafas de cerca se escurran hasta la punta de mi nariz y permanezco atento a cualquier ruido extraño, a cualquier golpe o a cualquier llamada, para correr en tu busca, a rescatarte, mi princesa. Cuando sales, han transcurrido veinte minutos que a mí me han parecido eternos. Te has cardado el pelo como uno de esos punkis que tanta gracia te hacían. Has pintado de carmín rojo tus labios, y también las comisuras, y te has perfilado los ojos con lápiz negro, embadurnándote los bordes como un payaso que estuvo llorando antes de su gran espectáculo. Has confundido la laca de uñas con el frasco de perfume, y por tu cuello se deslizan dos hilillos plateados. “¿Estoy guapa?”, preguntas. Y yo sonrío, o trato de hacerlo, y te contesto que claro, que tú siempre estás guapa, y me vuelvo contigo al baño para convencerte de que es la hora de la ducha. “Ay no papá, papaíto, que aún no es domingo”, replicas lloriqueando y pataleas flojito en el suelo. “No quiero ducharme, no quiero”. Pero te dejas hacer y voy quitándote la ropa mientras canturreas una canción de cuna, aquélla que le cantabas cada noche a nuestra Ana para que por fin cogiera el sueño. Contemplas fascinada la espuma que resbala por tu cuerpo desnudo, tan frágil, y chapoteas y me salpicas y todo termina convertido en una gran piscina. Y yo termino empapado también...

 Empapado y agotado a las diez de esta mañana en la que no recuerdas mi nombre. Te envuelvo en una toalla y al momento la arrojas al suelo y sales corriendo hacia el cuarto. Abres el armario y lo revuelves todo hasta encontrar un vestido floreado, liviano, de vuelo y sin mangas. Recuerdo habértelo visto en alguna noche de verbena. “Es diciembre, mi cielo, hace frío”, te digo. Pero no hay forma. Te enfadas y me gritas. Me empujas con una fuerza que no sabía que tenías. “¡Suéltame! ¡Qué me sueltes!”, y tiras con fuerza del vestido, y la delicada tela se rasga, pero da lo mismo, te lo pones, con zapatos de tacón, muy altos, como siempre te gustaron. "Ya estoy lista”. Me sonríes, coqueta, y te sonrojas, como la primera vez que te lancé un piropo a verte pasear con tus amigas por el Parque Grande. “Guapa”, te digo, y te guiño un ojo, como entonces.

 

En el grupo de apoyo nos explican siempre la importancia de ir en busca de recuerdos, así que hoy, como cada día, dedicamos horas a mirar fotos, los dos juntos, sentados sobre el sofá, rodeados de álbumes viejos y cajas de lata. Asientes y sonríes mientras traigo hacia ti, poco a poco, los momentos bellos que encierran esas imágenes inmóviles. Y de pronto empiezas a hablar, a relatar las historias que quedaron plasmadas en el papel fotográfico y hasta me cuentas detalles que yo ya había olvidado. Te miro y vuelves a ser mi Celia, mi amor, mi niña... mi princesa. Me abrazas y te abrazo. Y permanecemos así, arropados con tu manta favorita, apoyada tu cabeza en mi hombro, hasta que de pronto te incorporas y me contemplas muy seria. “No debe abrazarme así, caballero. Estoy casada”. Te separas de mí y me invitas a marcharme. Yo obedezco, sumiso, por no contrariarte, y te dejo viendo la tele, ensimismada, murmurando palabras que solamente tú comprendes, mientras voy a la cocina a preparar el almuerzo. Hoy, tu plato favorito. Lasaña de atún casera. “Vamos a comer, mi vida”, te digo al cabo del rato. Paso un brazo por encima de tus hombros, te ayudo a levantarte y dirijo tus pasos hacia la mesa, vestida con tu mantel preferido y las servilletas de hilo que bordabas por las tardes. “Te he preparado lasaña, ¿ves?”. Cruzas los brazos delante del pecho y pones morritos. “No me gusta la lasaña”. Y yo: “Claro que sí, mi amor. Si la adoras”. Pero te niegas a probarla, te tapas la boca con las dos manos y sacudes la cabeza. Intento convencerte y le das un manotazo al plato. La lasaña se desbarata y la mezcla de bechamel, atún y tomate cae sobre tu regazo y se esparce por el suelo. Me miras, horrorizada. “Lo siento, Miguel. Lo siento”. Tiemblas y se te llenan los ojos de lágrimas, y los míos se inundan también, porque esta vez no ha ocurrido, no has mirado mi cartel. Esta vez, mi princesa, has recordado mi nombre.

 
Carta finalista del VIII Concurso Antonio Villalba de Cartas de Amor




Y hoy la voz y la música es de Tracy Chapman... una de mis favoritas.


Remembering, your touch, your kiss, your warm embrace.

I'll find my way back to you. If you'll be waiting.

If you dream of me like I dream of you-

In a place that's warm and dark.

In a place where I can feel the beating of your heart.